En momentos oscuros, ángeles en el camino

PALABRAS Por Luis Enrique
diciembre 2017
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Ilustracion: Michele Marconi

Cuando tenía 17 años y a punto de empezar mi último año de colegio en California, mi mamá regresó a Centro América con mi hermano. Yo no quería irme. Habíamos llegado a Estados Unidos sin nada, nuestra vida era supremamente difícil y mi hermano y yo no teníamos un hogar estable donde vivir. Pero en mi escuela estudiaba música y quería convertirme en maestro de música para niños especiales.

No tenía dónde vivir, hasta que mi maestro de música en la escuela, Wesley Reed, me dijo: “Te puedes quedar un año con nosotros”.

Así fue que pasé mi primera Navidad sin mi familia, en casa del profesor Reed, con su esposa y sus dos hijos.

Esa Navidad en particular fue difícil.

Yo era un teenager intentando ser lo más adulto posible. El hecho de saber que en algún momento me iba a ver en la calle de nuevo, y que no tenia muy claro hacia donde iba a ir, me preocupaba mucho. Ahora, estaba en una casa de gente que no era mi familia de sangre, pero me sentí abrazado por su cariño y fue una Navidad llena de amor.

Yo trabajaba en un Wendy’s y la plata solo me alcanzó para un regalo: un suéter para el profesor Reed. Ellos me regalaron ropa también, que era lo que más me hacía falta. Pero sentí de nuevo esa nostalgia enorme que uno siente cuando estas lejos de tu familia, cuando has dejado tu país, cuando los recuerdos te hacen revivir momentos importantes. Esa noche fui al camper donde yo dormía afuera de la casa, y empecé a acordarme de mi abuela materna y terminé llorando esa Navidad.

El año pasado, fui a visitar el maestro Reed. Nos habíamos mantenido en contacto, y su hijo menor me había dicho que su papá estaba muy mal.

Cuando iba llegando a su casa los llamé, y él me estaba esperando afuera, visiblemente emocionado. Pasamos a su casa, y me di cuenta que mi maestro, que siempre había sido tan alerta, como que se iba. Entonces, pedí que sacaran una guitarra y comencé a tocar “Don’t Let Me Be Lonely Tonight” de James Taylor, que nos gustaba cantar cuando íbamos a la escuela. Y él se puso a cantar conmigo. La esposa me dijo, “Wow!, no ha hecho esto en mucho tiempo”. Cuando terminamos, el maestro Reed dijo: “Yo te dije que ibas a ser famoso. Que creía en ti y en tu talento”.

El maestro Reed murió el año pasado, pero lo más bonito de esta historia es que hay gente muy bondadosa en este mundo. Yo no esperaba que mi maestro iba a ser la razón, el puente, la motivación para yo quedarme en Estados Unidos, y lo fue. Estaré toda una vida agradecido.

El cantante y compositor Luis Enrique, ganador de premios Grammy y Latin Grammys, publicó su historia, Autobiografía (Harper Collins), en Octubre.

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